ALGUNOS PROBLEMAS DE LA INFANCIA EN VENEZUELA
Después de los datos recogidos en diferentes medios e instituciones (UNICEF, Instituto de Estadística…) se puede decir con cierta relatividad que:
· “De 28 millones de habitantes, los niños, niñas y adolescentes representan el 36%”
· “Cerca del 21% de los niños y niñas menores de 5 años presenta un bajo nivel nutricional”
· “Sólo el 7% de los niños, niñas y adolescentes de o a 17 años no vive actualmente con ninguno de sus padres biológicos, y el 4% es huérfano de uno de los padres.
· “Los desastres naturales ocurridos en los últimos años han afectado las viviendas y escuelas de miles de niños y niñas, vulnerando su derecho a un hogar seguro y digno”
· “Existe un número importante de niños y niñas que experimentan situaciones de violencia física y verbal principalmente en sus hogares”
· “El 3% de la población infantil venezolana sufre las consecuencias del contagio de VUH”
· “En Venezuela los niños, niñas y adolescentes trabajadores a veces constituyen un grupo victimario por su propio núcleo familiar quienes a su vez, afrontan diariamente serias carencias producto de la pobreza y marginalidad social, víctimas también de políticas incapaces de atender sus necesidades reales”.
· “Los niños de familias más pobres realizan los trabajos más marginales. Ha aumentando a partir de los 90`”. Los trabajos suelen ser de: caleteros (cargar mercancías), cuida carros, limpia parabrisas, vendedores ambulantes de flores, chocolates y periódicos entre otras.
Sin embargo, se puede constatar que a nivel judicial, en Venezuela, se ha dictaminado para que estas situaciones no se den, por preservar los derechos básicos de su salud, integridad e incluso su vida, su educación. Entre ellos está…
· Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en Art. 89.6: “se prohíbe el trabajo de adolescentes en labores que puedan afectar a su desarrollo integral”
· Se trata de proteger para que no sean objeto de cualquier explotación económica y social. Sobre todo en lo referido a educación, recreación y actividades propias de la niñez.
o Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (2001): establece las condiciones que se le garantizan a los niños y adolescentes trabajadores. Es un compromiso que deben asumir el Estado, familia y sociedad.
o “Trabajando, con o sin paga, se encuentra el 10% de niños de 5 a 14 años”
o “El porcentaje de niños y niñas en edad escolar primaria de 7 a 12 años (que es obligatoria), está en el orden del 90%. Y de sexto a noveno (13 a 15) el porcentaje es alrededor del 45%.” Los niños, niñas y adolescentes que están escolarizados cuentan con el Plan de Escuelas Bolivarianas, que les facilita el desayuno y la comida.
Y toda esta situación está creando incertidumbre, pues esta “situación de riesgo para los niños y adolescentes, puede desembocar en exceso de horas de trabajo, en desescolarización, en el consumo de drogas y en el enfrentamiento entre bandas”.
“El costo social va más allá de la violación de los derechos humanos de una población vulnerable, pues a futuro dejan de ser niños, para convertirse en adultos cuya personalidad está marcada por el odio y los antivalores, para engendrar aún más cifras de violencia y delincuencia en Venezuela”.
Es un reto seguir apostando por la niñez y adolescencia, pues en sus manos está el futuro de nuestra sociedad venezolana y de la Nación.
El gobierno actual desde la Comisión Presidencial de Asistencia Alimentaria Popular, siguiendo con el apoyo desde otros gobiernos nacionales anteriores, “desarrolla un plan nacional de acciones inmediatas, tales como:
· Creación de comedores populares comunitarios
· Bodegas ambulantes (donde pueden comprar los alimentos básicos)
· Ampliar la cobertura PROAL
· Mejorar el <> que incluye suplemento nutricional para la población materno-infantil)
miércoles, 23 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
Rafael Hernández ¿POR QUÉ A LOS NIÑOS DE INFANTIL LES GUSTA QUE LES CONTEMOS SIEMPRE EL MISMO CUENTO Y VER LA MISMA PELÍCULA?
Lo más interesante sería poder preguntárselo a ellos. Ahora bien, mientras no exista una especie de traductor simultáneo, nos tendremos que valer de la observación, de los estudios realizados y de las opiniones de los más experimentados en la materia.
No solamente hablaría del mismo cuento o de la misma película, sino que lo haría de los diversos gestos repetitivos que realizan, como, por ejemplo, tirar la cuchara al suelo y disfrutar viendo cómo la recoges una y otra vez, hasta que llega el incomprensible enfado del adulto, que en el fondo se convierte en una nueva enseñanza de hasta dónde están los límites.
Todos los gestos que hace, producen gracia en los adultos, pero las reacciones de niños y adultos no se sostienen por el mismo ritmo de tiempo y lo que para ellos es algo que les hace ser protagonista, para el adulto comienza a ser pesado y tiene que discurrir para encontrar la forma de finalizar aquello.
Yendo más cerca de la pregunta, asombra que no se cansen con el mismo relato, y esto durante mucho tiempo y durante muchas ocasiones. Ver cómo te señalan una figura, cuyo nombre pronuncian una y otra vez, por ejemplo: «caballo», sin ningún tipo de cansancio sorprende y hasta hace movilizar las neuronas para averiguar cómo seremos capaces de salir de ese círculo sin fin.
Ellos se sienten los más seguros y los únicos protagonistas.
Parece claro que se están sintiendo seguros, que adivinan lo que va a ocurrir y ocurre; lo contrario es una desagradable sorpresa y, hasta en las edades en las que se pueden manifestar con palabras, muestran su rechazo frente a la adversidad del relato mal contado, como una falta de interés hacia sus propias personas. Conociendo, sabiendo, son los reyes y reinas de la casa. Es todo un mundo de seguridad que circula por sus sentidos según lo han llegado a entender, o comprender o captar; salirse de un mundo conocido es algo que les descentra del punto central de atención hacia ellos. Si el cuento no se cuenta como ellos conocen, su protagonismo se pierde porque los propios personajes se salen de sus dominios.
Esto resulta un auténtico contraste con lo que ocurrirá en años posteriores en los que no serán capaces de ver, de oír o de hablar dos veces de lo mismo porque les parecerá viejo, caduco y aburrido. Pero eso serán otras edades.
lunes, 14 de febrero de 2011
Características del niño de 0 a 2 años.
Estamos estudiando las características de los niños de la etapa sensoriomotriz. A continuación presentamos algunos vídeos que nos ayuden a visualizar lo aprendido en clase.
Vivir dentro y fuera de la madre; vídeo para comentar en clase: http://www.redes-tv.com/index.php?option=com_content&view=article&id=164:367-vivir-dentro-y-fuera-del-vientre-de-la-madre&catid=1:biosalud&Itemid=9
Construyendo la realidad http://www.redes-tv.com/index.php?option=com_content&view=article&id=137:376-construyendo-la-realidad&catid=2:cermen&Itemid=10
Vivir dentro y fuera de la madre; vídeo para comentar en clase: http://www.redes-tv.com/index.php?option=com_content&view=article&id=164:367-vivir-dentro-y-fuera-del-vientre-de-la-madre&catid=1:biosalud&Itemid=9
Construyendo la realidad http://www.redes-tv.com/index.php?option=com_content&view=article&id=137:376-construyendo-la-realidad&catid=2:cermen&Itemid=10
sábado, 12 de febrero de 2011
Campaña Manos Unidas. Erradicar la mortalidad infantil
ISSN: 1579-6345
ecleSALia 11 de febrero
NIÑOS HAMBRIENTOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
ECLESALIA, 11/02/11.- Cada hora se nos mueren en el mundo mil niños y niñas por desnutrición, enfermedad y miseria. Al año, más de once millones, todos menores de cinco años. Son niños que sólo nacen para pasar hambre, sufrir una enfermedad y morir. ¿Cómo lo podemos soportar?
Muchos de ellos nacen heridos por el sida. A otros la falta de higiene los deja marcados para toda su corta vida. La mayoría muere por desnutrición, falta de agua potable o enfermedades que se podrían evitar fácilmente, como diarrea, tuberculosis, varicela o malaria. Su muerte, indigna y triste, es una vergüenza para todos nosotros. ¿Cómo nos podemos sentir humanos?
Es inútil que nos escondamos detrás de nuestra crisis económica. Estamos invirtiendo cantidades exorbitadas en rescates financieros, ¿cuánto invertiremos para rescatar a estos niños del hambre y la muerte prematura? A veces bastaría que contaran con vacunas, antibióticos o algún suplemento nutricional. No está en crisis sólo nuestra economía. Desde hace mucho tiempo, está en crisis nuestra dignidad.
¿Cómo es posible que todo esto ocurra mientras nosotros seguimos viviendo ajenos a todo lo que no sea nuestros intereses económicos y nuestro bienestar? ¿Cómo podemos soportar que el mundo siga «funcionando» de manera tan absurda y cruel? ¿Cómo podemos vivir en la Iglesia de Jesús tan centrados en nuestros problemas y tan olvidados de los que sufren? ¿Cómo hemos llegado a perder de manera tan increíble su sensibilidad ante el sufrimiento?
Es la hora de recordar un gesto profético de Jesús, que ha sido olvidado casi por completo en su Iglesia. La escena es conmovedora. Sus discípulos andan, como casi siempre, pensando en puestos de honor y de poder. Jesús se sienta y llama a los Doce. Luego, toma a un niño y lo pone en medio de ellos; lo estrecha entre sus brazos y les dice: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, me está recibiendo a mí» (Marcos 9, 33-37).
En el centro del colegio apostólico no ha colocado Jesús a Pedro sino a un niño. Su intención es clara: los más débiles e indefensos han de ocupar el centro de su Iglesia. Sus seguidores se olvidarán de sí mismos y se pondrán a atender a los más desvalidos. ¿Cómo pretendemos acoger a Jesús entre nosotros olvidando a los niños hambrientos del mundo?
Tal vez, sólo el recuerdo del sufrimiento de tantos niños y niñas inocentes nos puede todavía sensibilizar y humanizar. Por eso, no podemos permanecer indiferentes ante la Campaña de Manos Unidas que, este año, nos recuerda sus gemidos y nos llama a la responsabilidad. No se trata sólo de entregar un donativo. Para más de uno, puede significar empezar a recuperar la dignidad. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
viernes, 11 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)